El Papa Francisco presidió la Eucaristía de la solemnidad de Pentecostés en la Basílica de San Pedro, en ella explicó la importancia de comprender que el paráclito consuela y mucho más en estos tiempos donde a raíz de la pandemia del coronavirus, la desesperanza, el dolor por la muerte y un panorama oscuro parecen prevalecer.
Francisco invitó también a acudir al verdadero consolador y no dejarse iluminar por consuelos del mundo, que muchas veces son momentáneos o fuera de las realidades que vive la población.
El Santo Padre invitó a dejarse guiar bajo tres indicaciones del Espíritu Santo:
- – Vive el presente
- – Buscar el todo
- – Poner a Dios antes que tu yo.