Lucky Medina, secretario de Recursos Naturales y Ambiente, informó el jueves de la aprobación de la licencia ambiental para construir la Cárcel de Máxima Seguridad en Islas del Cisne, en Honduras. La información fue publicada por el funcionario a través de ‘X’ y acompañada de un artículo que detalla cómo se desarrollará el proyecto.
El Secretario de Estado en los Despachos de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA), @LuckyMedinaHN, informó que, con el apoyo científico de 40 profesionales certificados, hoy fue aprobada la licencia ambiental para la construcción de la cárcel de máxima seguridad en Islas del… pic.twitter.com/WLm3ByG6xZ
— Secretaría de Prensa de Honduras (@gobprensaHN) July 4, 2024
Medina expresó que “quienes se oponen a la construcción del proyecto es el crimen organizado, precisamente porque la distancia geográfica de tierra firme a Islas del Cisne desbaratará las estructuras criminales de cómo están organizadas actualmente y eso facilita las tareas de control territorial, de defensa y de seguridad por parte del Estado”. El proceso de licitación de la megacárcel fue publicado el lunes 1 de julio.
La cárcel tendrá una capacidad para 2,000 reos y se reubicará en ese recinto a cabecillas de las distintas pandillas. Además, tendría un costo aproximado de 2 mil millones de lempiras y estaría ubicada a 250 kilómetros de Islas de la Bahía. Mañana, 5 de julio, vence el plazo para las empresas licitantes y serán la Secretaría de Defensa y las Fuerzas Armadas las que escogerán a la empresa ganadora basándose en la mejor oferta y garantía de trabajo.
Las Islas del Cisne forman parte de las 39 áreas prioritarias de las 99 áreas protegidas existentes en Honduras. Este importante archipiélago es conocido por su biodiversidad y singularidad ecosistémica, y es considerado una prioridad regional debido a sus ecosistemas únicos. Sin embargo, uno de los gremios que más se ha opuesto a la construcción de la cárcel es el de los biólogos, quienes han alertado sobre el impacto ambiental y ecológico que podría generar el desarrollo de infraestructura marino-costera en un área compleja y vulnerable como el archipiélago.