Monseñor Romero: el ejemplo ideal de lucha contra las injusticias sociales

El 24 de marzo de cada año celebramos el martirio del obispo salvadoreño que ofrendó su vida en defensa de las injusticias

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San Salvador: Erzbischof Oscar Romero bei der Predigt. Diese Bilder von Gadmer sind Eigentum von Bethlehem Mission Immensee und dürfen auch extern verwendet werden.

La figura de San Óscar Arnulfo Romero Galdámez, Arzobispo de San Salvador hasta 1980 que fue asesinado a sangre fría mientras celebraba la Santa Eucaristía, continúa siendo un ejemplo clave en la sociedad y que, en los tiempos que vivimos, es muy necesario. San Romero también es conocido por ser “La voz de los sin voz” ya que, durante toda su vida luchó por la defensa de los pobres y desamparados. El padre Francisco Fuentes de la Arquidiócesis de San Salvador, citando la homilía de Monseñor Romero del 16 de marzo de 1989, expresa que “Nada hay tan importante para la Iglesia como la vida humana, la persona, sobre todo los pobres y oprimidos que además de ser seres humanos, son también seres divinos por ser hijos de Dios”.

El presbítero destaca la humanidad del santo salvadoreño e invita a que sigamos su ejemplo de respetar la integridad y dignidad de la persona ante los ojos de Dios. “Somos seres divinos porque fuimos creados por las manos de Dios y la vida siempre es sagrada y viviendo el quinto mandamiento de ‘No matarás’, porque, aunque el que muere o sufre sea un pecador, la sangre siempre clama a Dios”. En otro de los fragmentos de sus homilías, Monseñor Romero menciona “Ante la violencia jamás he paralizado mi voz, me he puesto con compasión de Cristo al lado del muerto, la víctima y del que sufre”, lo que significa que todo buen cristiano debe ponerse de lado del más débil no solo para comprender sino por la caridad que necesitas vivir diariamente con los cristianos porque el criterio de Dios es muy claro, permanecer siempre con los desprotegidos “Bienaventurados los pobres porque de ellos es el reino de los cielos”.

Además, Monseñor Romero destacada que para reconocer que Dios está presente en nuestra sociedad hay que estar pendientes de los hambrientos, desnudos, pobres, desaparecidos, torturados, prisioneros. Es importante que como cristianos practiquemos asiduamente la caridad y respeto. San Romero siempre va a ser un defensor incansable de los derechos humanos y este requisito lo vive quien respeta la dignidad de la persona y de la familia, entonces este respeto y compasión nos invita a nosotros los cristianos a no caer en injusticias, no desanimarnos, aun cuando el horizonte se oscurece o se cierra, que parece que los proyectos no son posibles, implica siempre tener la caridad del evangelio de Jesucristo.

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