Francisco explica cuatro características esenciales de vida de los primeros cristianos

Durante la catequesis de la audiencia general, el Papa señaló cuatro características esenciales de la vida de la Iglesia: la escucha de la predicación de los apóstoles, la comunión recíproca, la fracción del pan y la oración.

Francisco dijo que en la Iglesia, “todo lo que crece fuera de esto carece de fundamento, es como una casa que se construye sobre arena”.

De hecho, aconsejó imitar el ejemplo de los primeros cristianos. Ellos “descubrieron que el encuentro con Jesús no era algo histórico, sino que continúa en la propia vida, infunde luz y calor a la existencia y es el motor de la evangelización”.

RESUMEN DE LA CATEQUESIS DEL PAPA EN ESPAÑOL

En esta catequesis reflexionamos sobre la oración en las primeras comunidades cristianas.

Encontramos en el libro de los Hechos de los Apóstoles y en otros escritos apostólicos cuatro características esenciales de la vida de la Iglesia: la escucha de la predicación de los apóstoles, la comunión recíproca, la fracción del pan y la oración.

Estas cuatro “coordenadas” nos recuerdan que la existencia de la Iglesia tiene sentido si permanece unida a Cristo. Todo lo que crece fuera de esto carece de fundamento, es como una casa que se construye sobre arena.

Los primeros cristianos experimentaron que la oración es el espacio del diálogo con el Padre, mediante Cristo en el Espíritu Santo y descubrieron que el encuentro con Jesús no era algo histórico, sino que continúa en la propia vida, infunde luz y calor a la existencia y es el motor de la evangelización.

La vida de la Iglesia, desde los comienzos, está marcada por celebraciones, reuniones y momentos de oración personal y comunitaria. En los encuentros de oración, los cristianos se sumergen en el misterio de Dios —que da amor y pide amor—, y hallan en Él el fundamento y el impulso para la acción misionera. Esta es la raíz mística de toda la vida del creyente.

Saludo cordialmente a los fieles de lengua española. El próximo domingo iniciará el Adviento, tiempo litúrgico que nos ayuda a prepararnos para la Navidad. Los animo, por lo tanto, a dedicar momentos a la oración, meditando a la luz de la Palabra de Dios, para que el Espíritu Santo que la habita vaya iluminando el camino a seguir y transformando el corazón, en la espera del Nacimiento de Nuestro Señor Jesús.

Que Dios los bendiga.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here