Cinco engaños de la Tentación: 

0
505

“Y acercándose el tentador le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes. Él respondiendo dijo: Escrito está: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios” (Mt 4,3-4). 

  1. La tentación nos “engrandece” haciéndonos creer que solos podemos salir del pecado, sin la ayuda de Dios. 
  1. La tentación nos hace creer que aquello con lo que somos tentados podemos ser felices, reduciendo la felicidad a un objeto creado. 
  1. La tentación desaparece el sentido de comunidad, para centrarse en los deseos y placeres personales, es decir la tentación busca volvernos egoístas. 
  1. La tentación nos hace dudar de la presencia de Dios y de las consecuencias del pecado, la tentación nos quiere ateos.  
  1. La tentación nos hace quejarnos del camino de la cruz que sirve para alcanzar la vida eterna y nos ofrece un camino de placer que solo conduce a la muerte eterna. 

Cristo para acercarse a la humanidad, no se enalteció, más bien se anonadó, se despojó de todo bien material, realizaba obras para el bien del prójimo y de la comunidad nunca para sí mismo, mantuvo siempre la relación con Dios Padre y nunca dudo de su caminar de cruz.  

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí