Reflexión | La lista

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La famosa y esperada lista Engel que fue dada a conocer el jueves 1 de julio, realmente se ha quedado corta. Un amigo la describió como una “poquita lista”. De hecho ninguno de los que ahí aparece nos sorprende en lo más mínimo. Y claro que deben ser vencidos en juicio pero lo cierto es que moralmente el golpe, por mucho que pretendan esquivarlo, es muy grande. Con todo y aunque la lista realmente no arroja nada nuevo, sin duda nos empieza a develar lo que está pasando por la mente de los señores de Estados Unidos.

Es un punto de partida para aspirar a una justicia que aquí nunca obtendremos mientras no se adecente el Poder Judicial y se le desvincule del control omnímodo al que tanto aspiran todos los que ocupan la primera magistratura de la nación. Aprender a vivir en democracia, trabajar por mantener el equilibrio del sistema republicano es algo que no nos podemos cansar de intentar. Ahí está la clave de todo. La ética política no es negociable. Volviendo a la lista, esta nos descubre que en todas las áreas del Gobierno y de todos los partidos llamados mayoritarios, se encuentran personas que no son dignas de los cargos que desempeñan o han desempeñado. Pero, en todo caso: «Nada nuevo bajo el sol» dice el libro del Qohelet.

El gran problema sigue y seguirá siendo, que todos los señalados hasta llegan a ufanarse de estar en la lista. Consideran que es casi un premio que les subirá el perfil o peor aún que es persecución política. Supongo que el interés del Gobierno del presidente Baiden y del Comité de Asuntos Internacionales del Congreso de los Estados Unidos es apropiarse del poder político de Honduras o favorecer a quien sabe quién. Es bastante cómodo y solo demuestra la bajeza constitutiva de estas personas el que busquen acusar a otros de lo que únicamente ellos son responsables.

Que el poder corrompe no cabe duda, pero una cosa es que corrompa y otra que uno se acostumbre descaradamente a vivir de esa manera cuando no lo necesitan para nada. Otro problema es que podrán aparecer todas las listas habidas y por haber, que esperamos que haya y que han asegurado que será ampliada antes del final del año… pero, con el debido respeto que se merecen los encargados de confeccionar esa lista, no nos sirve para nada a final del año. ¡La necesitamos ya! Hay muchos que están en otras listas, las de la próxima contienda electoral que no deberían estar y que andan buscando seguir impunemente gozando de lo que con tanto cinismo niegan. Tenemos que aspirar a una lista de distinciones porque esto no es un “cuadro de honor” sino de horror. No es justo que sobresalgamos por corruptos. La lista es una vergüenza que nos salpica a todos los hondureños, porque todo mundo sabe que eran corruptos menos en la Fiscalía y en el Poder Judicial. Esto tiene que terminar.

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