“Hay que dejar que Dios hable para conocerlo cada vez más”

“Tarde te amé hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé, yo te buscaba fuera y tú estabas dentro” son las famosas palabras de San Agustín. Frases con las que inició la homilía este viernes 28 de agosto el padre Rodolfo Varela,  en la Basílica de Suyapa.

El padre Rodolfo explicó las palabras del Papa Francisco que nos invita a prender tres inquietudes, la primera la inquietud de espíritu y esa la tenemos todos, especialmente brota en la juventud, cuando andamos buscando el sentido de la vida, cuando andamos buscando la felicidad, cuando andamos buscando el porqué de las cosas.

¿Cómo realizarnos?, es lo que anduvo buscando san Agustín por tanto tiempo, y anduvo en sectas, y en el mundo buscando el sentido de la vida y no la encontraba y muchas veces nos perdemos nosotros, pueda que nos pase lo que le pasó a san Agustín “Tarde te amé hermosura tan antigua y tan nueva, yo te buscaba fuera y tú estabas dentro” señaló.

La inquietud por Dios, que es la misma inquietud por la verdad, ahora que sé que está en Dios el sentido de la vida, quiero conocer a profundidad ese Dios, quiero comprender ese Dios y es allí donde san Agustín se zambulle, en esa búsqueda de la verdad de Dios y se tarda años en escribir el misterio de la Trinidad, en escribir el sentido de Dios en nuestras vidas, porque trata de comprender la verdad de Dios, ¿qué tanto sabemos nosotros de Dios? preguntó.

¿Que tanto nos hemos preocupado por conocer a Dios?,”una cosa es trabajar para Dios, otra cosa es conocer a Dios, dice san Agustín en esa misma frase, llamaste, clamaste, rompiste mi sordera, hay que saber escuchar a Dios, hay que dejar que Dios hable para conocerlo cada vez más”.

Y por último expresó el sacerdote, viene la inquietud del amor, san Agustín una vez que encuentra el sentido en Dios y una vez que profundiza en Dios, se da cuenta que no se puede quedar con eso para si mismo sino que se preocupa para transmitirlo a los demás, el amor la inquietud del amor, que todos conozcan el amor.

San Agustín termina convirtiéndose en el pastor de pastores, termina convirtiéndose en obispo de Hipona, si ya encontraste el sentido de la vista en Dios, abre tus oídos a la voz de Dios, para transmitir ese amor a los demás, son las tres inquietudes de san Agustín a lo largo de su vida y las tres son inquietudes que el papa Francisco, nos invita a imitar de san Agustín concluyó.

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