Editorial Nuestra voz: “Las campañas políticas en contra de la vida”

0
49

La campaña electoral ha iniciado y en el afán de captar las simpatías de los votantes los candidatos y partidos políticos concentran sus esfuerzos en ganar el apoyo de los electores recurriendo a una diversidad de técnicas: discursos, comparecencias en público y reuniones con sus correligionarios hasta el uso de publicidad en los medios masivos de comunicación, de tal modo que a dos semanas de haber iniciado este proceso de cara a las elecciones del domingo 28 de noviembre se perfila la orientación, el objetivo y el enfoque de cada candidato.

Por un lado, se observa a candidatos que concentran sus energías en resaltar los defectos del adversario, en destacar lo negativo del oponente, socavando la reputación del otro, desprestigiando y desacreditando la opción política del contrincante mediante la evocación de imágenes y argumentos que degradan la percepción que tienen los votantes respecto del rival; llegando incluso a cruzar la línea entre la verdad y la calumnia con el interés de crear polarización social, violencia e inestabilidad.

Son candidatos que concentran sus campañas en aspectos negativos de los otros participantes en la contienda como un recurso para posicionarse, descuidando resaltar sus propias virtudes y valores como persona, su visión personal y objetivos generales a través de un Plan de Gobierno realista, sin demagogia y comprometido en el caso de ser electo.

Pero lo más preocupante en este proceso eleccionario, es la intención de algunos candidatos de promover el aborto como tema de campaña política, lo que implica que la vida de miles de hondureños no natos está en inminente peligro de muerte. Al proponer en su Plan de Gobierno el aumento del presupuesto para asegurar el abastecimiento de métodos de planificación familiar para las mujeres en los centros de salud y educativos, facilitar la distribución, venta y uso de la píldoras anticonceptivas que se usan en dosis especiales para prevenir un embarazo no planeado o no deseado después de una relación sexual sin protección anticonceptiva, conocida como “la píldora del día después” y despenalizar el aborto por 3 causales: 1. en caso de violación, 2. en caso de que la vida de la madre corra riesgo y de 3. Malformaciones fetales que impidan una vida digna, son signos preocupantes de que en el afán de conseguir votos no hay límites.

En Honduras ha estado prohibido el aborto en la Constitución vigente desde 1982 y más recientemente al convertir el artículo 67 en artículo pétreo, el cual establece que “Al que está por nacer se le considerará nacido para todo lo que le favorezca dentro de los límites de la ley” lo que muestra la inclinación del pueblo hondureño a preservar la vida desde su concepción hasta su muerte natural.

De modo que, ante la pretensión de algunos candidatos, la pregunta del Papa Francisco se impone “¿Es justo eliminar una vida humana para resolver un problema? ¿Es justo contratar a un sicario para resolver un problema?”. Mujeres no caigan en la trampa de aquellos que promueven la destrucción y las quieren hacer cómplices de la muerte de inocentes. La prohibición del aborto es una cuestión humana, no religiosa.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here