Claves para lograr la armonía tecnológica en el hogar

A raíz de la pandemia, el uso de aparatos tecnológicos como el celular, la computadora o televisor, aumentaron los problemas de estrés en las familias

“Hijo (a) ya no lo quiero ver todo el día en ese Internet o con ese celular” “Papá, mamá, ahora solo en las computadoras pasan”. Es posible que usted se identifique con estas frases, porque se las dicen a sus hijos o al contrario, este reclamo lo hacen los vástagos a sus padres por pasar mucho tiempo frente a un aparato tecnológico cumpliendo son sus asignaciones en la modalidad de teletrabajo. Este panorama es común en muchas familias y más ahora con la llegada de la pandemia, donde la necesidad de trabajar en casa o de recibir clases en línea, hace que se pase más tiempo frente a un aparato.

Según Ricardo García, ingeniero en sistemas, el uso del Internet se elevó cerca del 2 por ciento en el último año y los que ocupan el primer lugar en esta situación son los jóvenes, seguido de los niños y luego los adultos. Enfermedad El estar conectado por mucho tiempo crea diferentes problemas de salud mental que a la larga quitan la paz. En la actualidad, a esto se le conoce como tecnoestrés que, según la psicóloga Francia Varela, ha aumentado en un 30 por ciento este diagnóstico en Honduras.

Este es uno de los problemas que pueden sufrir muchas familias y la principal causa es el estar por gran cantidad de tiempo pegado a una pantalla. La especialista hace el llamado a estar atentos a los síntomas de sufrir el tecnoestrés que son: el aburrimiento, problemas musculares, dolor de cabeza, ansiedad, fatiga mental y física.

Panoramas Para la psicóloga educativa Fanny Díaz, la presencia del COVID-19 en el país, está dejando como consecuencias muchos problemas de aislamiento familiar, donde hijos, padres y abuelos, se encierran en su mundo para evitar el contagio a esta enfermedad, pero esto propicia otros padecimientos como la depresión, retraimiento social, entre otros. La experta detalla que los padres de familia han cometido muchos errores en torno a este tema, lo que contribuye a crear un ambiente tenso y el aumento de problemas psicológicos.

“Debe haber un límite y una medida para el uso de la tecnología, ya que los mismos padres caen bajo el embrujo de ella y se alejan de sus hijos o cónyuges. Otra de las consecuencias es la perdida en el diálogo familiar, sobre todo cuando se deja en manos de los pequeños del hogar, aparatos para los que no están listos y a veces son lujos tecnológicos que buscan compensar la falta de atención o para que les dejen tranquilos” amplió Díaz.

Para el pedagogo Wilmer Ramírez, estos aparatos a veces son un mal necesario, que en muchas ocasiones quitan la armonía en un hogar, porque no hay suficiente capacidad monetaria para adquirirlos y que cada uno tenga personalmente el suyo, provoca tensión, preocupación y el enfado, atentando contra la tranquilidad que puede haber en una familia, además, esta situación conlleva a exigencias como: “necesito el celular para clases”, “me urge la computadora para trabajar”.

“Es allí donde se deben de llegar a acuerdos padres e hijos para lograr armonía dentro del hogar” expresó Ramírez. Claves En opinión de la profesora Brenda Suyapa Espino, cuando se da esta problemática por la falta de equipo para realizar asignaciones tanto laborales como educativas, el maestro juega un papel fundamental, porque debe entender que primero los padres deben de salir con su trabajo y hacerles entender a los hijos que hay prioridades, sin embargo, se tiene que llegar a un punto de flexibilidad para que el alumno no caiga en estrés y que la culpa recaiga sobre los adultos. “Se debe de llegar a un acuerdo, entre papá, mamá, hijos y nosotros para conocer la realidad que se atraviesa y que se está trabajando por turnos” finalizó la maestra.

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