En mayo de 2024, Delmis Doblado, coordinadora del Ministerio de Intercesión de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, recibió un diagnóstico que cambió su vida; una masa en el útero que correspondía a un cáncer avanzado.
Ante la noticia, vivió dolor y angustia, pero acudió a la oración y a la intercesión de la Virgen María, Delmis nos relata que, durante una Hora Santa, lloró ante Jesús Sacramentado y puso su vida en sus manos, previo a una cirugía. Para mayor sorpresa, recuerda, que días después visitó al especialista, le realizó estudios y reveló que la masa ya no aparecía, y le dijo a una de sus hijas “Su mamá ya no tiene ese tumor, por lo tanto, ella no tiene cáncer”, fue la conclusión médica. Dos años después, Delmis afirma que sus controles muestran una matriz sana. Para ella, la experiencia se convirtió en fe: “Todo quedó a los pies de Cristo” y hoy, invita a todo el que lea esta nota, a confiar plenamente en Dios.
Refugio en Jesús Sacramentado
Delmis Doblado, es coordinadora arquidiocesana del Ministerio de Intercesión de la Renovación Carismática Católica de Honduras, y junto a un grupo de hermanas atienden la petición de oraciones para interceder a Dios ante una dificultad, una enfermedad o cualquier proceso que necesite apoyo en la oración, además invita a las personas a creer firmemente en el Señor, sin importar la prueba por la que se encuentre, “hermanos para poder recibir esa gracia es confiar en Dios y creer que Dios existe, que tenemos a un Dios vivo, a un Dios que nos ama, que no mira las capacidades económicas, no mira títulos, y que no discrimina a nadie para derramar su misericordia”.