La Misa de hoy martes 7 de julio fue oficiada por el rector de la Basílica padre Carlo Magno Núñez en su homilía destacó la primera lectura la profecía de Oseas, “es una dura reprimenda, probablemente nos molesta a nosotros los castigos, y quién de nosotros cuando pequeño no se enojaba cuando su padre o su madre para corregir.

Los castigos duelen, dijo pero también “nos hacen aprender muchas cosas, los castigos justos, nos hacen aprender cosas buenas y nos enseña lecciones por supuesto, nunca vamos a estar a favor de la justicia, que se le dé un castigo injusto por algo que no hicimos”.

El Padre Magno habló del intento de hacerse dios con la “la pretensión de nombrar sus jefes y príncipes sin contar con Dios, la sordera del amor de Dios, expresada en sus mandatos y la ofrenda de un culto vacio, ahora preguntémonos nosotros, ¿son hechas quejas justas para aquel tiempo? De eso no hay ninguna duda, pero también estas quejas son útiles para nuestro tiempo”.

Asimismo manifestó “caso no pretendemos elegir a nuestros gobiernos en nuestras leyes omitiendo a Dios o algunos utilizan a Dios para llegar al poder al punto que si nosotros vemos al mundo, la famosa Europa cristiana se opone a su pasado cristiano y pide eliminar crucifijos de escuelas y de lugares públicos, donde la voz del Papa y de muchos predicadores genuinos es desoída hoy actualmente, el respeto a la vida del no nacido, el ritualismo, el ir a misa solo por cumplir un compromiso social”.

El sacerdote sostuvo que nos cae como anillo al dedo la lectura del profeta Oseas reclamando para que vivamos una vida autentica, un culto autentico, “cave entonces leer a Oseas y denuncias también en el siglo XXI, juzgue cada uno como esta su vida a veces no queremos que se nos hable de los mandamientos, a veces no queremos que la Iglesia alce su voz de la injusticia que estamos viviendo pero Dios sigue siendo el Señor a pesar de ser calumniado sigue siendo compasivo, a pesar de ser desoído, sigue siendo compasivo y misericordioso con nosotros”.

El Evangelio de hoy dijo “nos presenta en rápida secuencia tres aspectos del ministerio del Señor Jesús, calumniado, compasivo y profeta lo interesante que la agresividad de la calumnia no detiene su compasión, eso lo hemos visto en nuestros pastores, cuantas veces no se ha calumniado al Papa, a nuestros obispos, a nuestro arzobispo pero no detiene su voz porque su modelo es el Señor Jesús”.

Además señalo que Jesús fue calumniando, pero fue compasivo y misericordioso, la agresividad de la calumnia no va a detener nunca su compasión ni la ternura ni sociedad ni el vigor de ministerio de profeta que reconoce la llegada de la hora, los enemigos necesitan desacreditarle.

A Jesús lo mueve el amor que da vida, manifestó “es allí donde tenemos que centrar nuestra actividad, odio y amor se siente en las entrañas, hay odio entrañable y amor entrañable, al final el poder de las entrañas de piedad queda manifiesto en la cruz donde el demonio y sus secuaces serán vencidos, pero Jesús es misericordioso porque salva a la humanidad”.

Para concluir Núñez indicó que nosotros somos trabajadores de la viña del Señor, pero tenemos que orar constantemente, que el Señor fomente hombres y mujeres de valor que anuncien el evangelio, que predique la palabra que la vivan de palabra y de obras.

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